Bienvenidos a Tubas y Tubos, el programa, el podcast en el que hablamos de la tuba, el bombardino y los instrumentos de viento metal, pero también un espacio dedicado a reflexionar sobre los retos de la educación musical en el siglo XXI y todo lo que tiene que ver con el emprendimiento en nuestro sector.
Hoy, episodio 396 del jueves 2 de octubre de 2025, donde abordaré un problema bastante común entre músicos de viento metal, pero que suele ser más evidente en tubistas, bombardinistas y también trombonistas, se trata de masticar a la hora de tocar el instrumento.
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Bien abordamos este tema que surge a raíz de la siguiente pregunta que me hace C418MOV en YOUTUBE:
- Maestro que me recomienda hacer, al momento de tocar la tuba, se me mueve mi barbilla de arriba a abajo con cualquier ataque, que puedo hacer para que no me pase? Y si es que afecta en algo
Sin duda alguna es una pregunta muy interesante … .y es que muchos tubistas de nivel inicial y básico e incluso intermedio tienen el hábito de “acompañar” cada ataque con un micro-gesto de masticación.
Ese movimiento rompe la coordinación aire–lengua, añade una importante inestabilidad a la columna de aire, además de complicar la afinación, pero el aspecto negativo a destacar es que limita la velocidad de articulación: es imposible ser rápido si la mandíbula se mueve en cada nota.
A nivel pedagógico, los grandes referentes (Farkas, Arnold Jacobs) insisten en que el sonido nace de aire en movimiento, la vibración de los labios y lengua eficiente, y son muy claros, la mandíbula debe permanecer estable y relajada, solo ajustándose de manera global cuando cambia de registro o vocalización, no en cada ataque.
Conclusión: masticar al tocar tiene efectos negativos en la interpretación: te resta precisión, afinación, claridad de ataque y velocidad.
Dicho esto.. a continuación os voy a dejar un sistema de 3 pasos para saber si masticamos al tocar.
- Prueba del dedo
Con la mano libre, coloca un dedo en la barbilla y otro en el puente de la nariz. Toca ataques simples sobre una misma nota, un compas en negras y un compás en corcheas. Si notas que la barbilla “golpea” el dedo, hay movimiento mandibular extra. - Grabación corta
Grábate 30–60 segundos en primer plano (perfil) y slow-motion, es decir a cámara lenta. Oírte y verte desde fuera te da una mirada objetiva para confirmar el gesto y medir mejoras con el tiempo. - Test canto interior + boquilla
Canta por dentro la nota y atácala en boquilla intentando no “masticar”. Si la mandíbula se mueve ya en la boquilla, el patrón está instalado en la embocadura. Trabájalo primero ahí.
Si con este sistema verificas que mueves la mandíbula al tocar es momento de ponerse manos a la obra y corregir este mal hábito, a continuación os comparto un protocolo de trabajo de 10 minutos al día.
Fijar el hábito: solo se mueven la lengua y el aire; la mandíbula permanece quieta y suelta.
Regla de oro: primero lento y perfecto, luego rápido. Micro-sesiones repartidas a lo largo del día funcionan de maravilla, como ya hablamos en el episodio 365.
La clave es educar lengua y aire con una mandíbula estable. Apóyate en la grabación para objetivar tu progreso y en micro-prácticas diarias para fijar el nuevo patrón.
Si quieres profundizar, te recomiendo mis cursos de fundamentos técnicos, boquilla, respiración y mejora del sonido dentro de la plataforma, donde verás estos ejercicios en vídeo paso a paso.
Esto es todo.
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Nos escuchamos el próximo jueves, a las 8 y 8.