«Junta a cien violinistas y tienes una gran orquesta. Junta a cien tubistas… y tienes una noticia.»
Y esto, que puede parecer simplemente una frase graciosa, creo que dice bastante sobre la percepción que todavía existe de nuestro instrumento.
Bienvenidos a Tubas y Tubos, el podcast en el que hablamos de la tuba, el bombardino y los instrumentos de viento metal, pero también reflexionamos sobre educación musical, emprendimiento y todos aquellos temas que afectan a nuestro pequeño sector.
Hoy, episodio 437 del jueves 24 de septiembre de 2026, donde vamos a hablar de 100 tubas juntas… y, sobre todo, de si este tipo de acontecimientos realmente ayudan a nuestro instrumento.
Pero antes de comenzar, ya sabéis que en davidtuba.com tenéis disponibles numerosos cursos para aprender y mejorar con la tuba, el bombardino y otros instrumentos de viento metal. Os dejo toda la información en las notas del programa.
Vamos con el tema de hoy.
El pasado sábado 19 de septiembre ocurrió algo bastante curioso en Escocia.
Dentro del Lammermuir Festival se interpretó Composition No. 19, una obra de Anthony Braxton escrita nada menos que para 100 tubas, bombardinos y sousaphones, organizadas en cuatro grupos de 25 músicos.
Además, según recogía The Guardian, era solamente la tercera vez que esta obra se interpretaba y la primera vez que se hacía fuera de Estados Unidos.
Como comprenderéis, cuando vi la noticia rápidamente llamó mi atención.
Pero después pensé una cosa: ¿Por qué juntar 100 tubas es noticia?
Porque probablemente nadie escribiría un artículo diciendo: «Atención: cien violinistas tocan juntos.»
O cien voces.
O cien músicos formando una orquesta.
Sin embargo, juntas 100 tubistas y bombardinistas en un mismo lugar y automáticamente parece algo extraordinario.
Y creo que aquí tenemos una primera reflexión interesante.
La tuba sigue siendo un instrumento bastante desconocido para buena parte de la sociedad.