Bienvenidos a Tubas y tubos, el programa, el podcast en el que hablamos de la tuba, el bombardino y los instrumentos de viento metal, pero también, un podcast dedicado a reflexionar sobre los retos de la educación musical en el siglo XXI y todo lo que tiene que ver con el emprendimiento de nuestro sector.
Hoy, episodio 363 del jueves 23 de enero de 2025, en él abordaremos cuáles son los competidores directos de la educación musical en nivel inicial y medio, ya sea en conservatorios o Escuelas de Música.
Pero antes, y como siempre, quiero recordaros que en davidtuba.com puedes acceder a 32 cursos con más de 320 lecciones para aprender a tocar la tuba, el bombardino y otros instrumentos de viento metal, así como formaciones más transversales como emprendimiento, productividad o cómo superar el miedo escénico.
363 ¿Qué compite con los conservatorios?
Como ya he comentado en la intro, hoy quiero centrarme en una cuestión que afecta directamente al futuro de nuestra educación musical, ya sea conservatorios o escuelas de música, ya que en los últimos tiempos, la competencia que intenta atraer a los jóvenes en el horario de tarde ha crecido mucho..
Como bien sabrás, el rango de edad entre los 8 y los 18 años es un periodo crucial en la formación de los músicos, pero también es un momento en el que los jóvenes están rodeados de opciones que compiten con la música.
Si trabajas en un conservatorio o escuela de música, seguro que te has preguntado: “¿Cómo podemos hacer frente a esta competencia y asegurarnos de que nuestros alumnos no abandonen su formación musical?”.
Pues bien, de eso va el episodio de hoy: vamos a analizar quiénes son esos competidores y qué podemos hacer para destacar como opción educativa y cultural.
Y en todo buen análisis, lo primero es identificar a los competidores.
En el rango de edad de 8 a 18 años, las actividades extraescolares son un gran atractivo. Hablamos de deportes como fútbol, baloncesto, gimnasia o natación, pero también de opciones artísticas como el teatro, la danza o incluso las clases de pintura. Todas estas actividades tienen algo en común: son dinámicas, entretenidas y, en muchos casos, se desarrollan en horarios que chocan directamente con las clases de música.
Luego está el ocio digital, un fenómeno que no podemos ignorar. Piensa en cuánto tiempo pasan los jóvenes en plataformas como TikTok, YouTube o Netflix, o jugando a videojuegos. Este tipo de entretenimiento tiene un gran atractivo: es inmediato, está diseñado para enganchar y, lo más importante, no requiere esfuerzo constante. En comparación, aprender un instrumento requiere dedicación, paciencia y práctica, cualidades que no siempre se asocian con el “divertido” mundo del ocio digital.
Por último, también hay que tener en cuenta a las academias de música privadas. Muchas familias optan por estas porque ofrecen horarios más flexibles, permiten elegir repertorios más modernos o menos exigentes y, en general, se perciben como una opción más accesible. Esto no significa que los conservatorios no sean competitivos, pero sí que debemos repensar cómo nos presentamos frente a esta alternativa.
Con todo esto en mente, el panorama parece complicado, ¿verdad? Sin embargo, no todo está perdido.
Los conservatorios tienen un valor único que no debemos subestimar: ofrecemos formación oficial, con un rigor que puede abrir muchas puertas a nivel profesional y personal. Pero también es cierto que, para destacar, tenemos que adaptarnos y evolucionar.
Por ello, ahora vamos a ver qué podemos hacer para mitigar esta competencia.
Una de las primeras medidas que podemos tomar es revisar nuestros horarios. Muchas familias y alumnos se sienten agobiados por la rigidez de las clases en los conservatorios. Adaptar los horarios, o incluso ofrecer clases grupales o actividades complementarias en franjas más convenientes, puede marcar una gran diferencia.
Un ejemplo de esto es que en CYL, muchos conservatorios están solicitando hacer cambios en las evaluaciones extraordinarias, para que así, los horarios se puedan dar a principios de septiembre, y no como se hace en la actualidad, a finales de este mes… con los problemas que hay de ajuste con otras actividades extraescolares.
Otra estrategia clave es modernizar nuestra forma de enseñar.
Vivimos en la era digital, así que ¿por qué no aprovecharla? Incorporar aplicaciones, grabaciones, retos musicales o incluso gamificación en las clases puede hacer que los alumnos vean la música como algo emocionante y actual. Además, podemos aprovechar las redes sociales no solo para conectar con los jóvenes, sino también para mostrarles que la música es un camino lleno de oportunidades y creatividad.
Además, La promoción del valor único del conservatorio es otro punto fundamental. ¿Cuántas familias conocen realmente las ventajas de una formación oficial en música?, ya oa adelanto que incluso, familias con sus hijos estudiando en el conservatorio no conocen las ventajas, por ello aquí debemos entonar el MEA CULPA.
Muchas veces, el conservatorio se percibe como algo rígido o incluso elitista, cuando en realidad estamos formando a personas creativas, disciplinadas y con una sensibilidad especial hacia el arte. Contar historias de éxito, organizar conciertos abiertos al público o colaborar con músicos reconocidos son formas efectivas de cambiar esta percepción.
Además, los conservatorios deben acercarse a las familias y a las escuelas. ¿Qué tal organizar actividades en los colegios para que los niños puedan probar los instrumentos? Presentar la tuba, el bombardino, el violín o el clarinete de una forma lúdica puede despertar el interés de muchos niños que, de otro modo, nunca considerarían apuntarse a un conservatorio.
Por último, es importante crear una comunidad fuerte dentro del conservatorio.
Los alumnos y las familias deben sentir que formar parte de este entorno es algo especial. Esto implica fomentar la colaboración entre estudiantes, organizar eventos que involucren a las familias y, sobre todo, mostrar que el conservatorio no es solo un lugar para aprender música, sino también para crecer como personas.
En resumen, estamos en un momento en el que los conservatorios y escuelas de música tienen que adaptarse a una realidad cambiante. Hay muchas opciones que compiten por la atención de los jóvenes, pero también tenemos herramientas y recursos para destacar. Con flexibilidad, innovación y un enfoque en la comunidad, podemos hacer que la música siga siendo una opción atractiva y valiosa para las nuevas generaciones.
Y ahora quiero saber vuestra opinión. ¿Qué estrategias creéis que funcionan mejor para atraer y retener alumnos en los conservatorios? ¿Habéis probado alguna iniciativa que haya tenido éxito? ¡Contadme! Podéis dejar vuestros comentarios o escribirme directamente. Me encantaría escuchar vuestras ideas y experiencias.
Esto es todo, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en itunes, vuestros me gusta y comentarios en iVoox, youtube y spotify, gracias por suscribiros a los cursos para hacer este podcast sostenible, y en resumen, muchas gracias por todo vuestro apoyo, ya que si él, esto no sería posible.
Como siempre, nos escuchamos el próximo jueves a las 8 y 8